Ajedrez Caballeros del Tablero
31Ago/152

¿Por qué pierde un GM?

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Carlsen después de perder vs. Grischuk, en el Torneo Sinquefield 2015
(foto de Lennart Ootes vía Twitter)

¿Por qué pierde hasta el más preparado GM, dueño de memoria genial, capacidad de razonamiento, empuje anímico y con toda la teoría a la mano ?
Pues porque el ajedrez es enorme.
Con toda la teoría y análisis ayudado por computadora, no hemos ni arañado la cascarita de este monstruo de posibilidades, laberintos, variantes, valores dinámicos y profundidades abismales.
Los recientes avances en la compilación de posiciones ganadas sí o sí en partidas en las que solo quedan 7 piezas (peones y reyes incluídos) nos muestran mates obligados en 600, 700 y hasta mil jugadas.
En una posición de esa naturaleza, los patrones que un GM puede reconocer son absurdamente inútiles. Si un GM revisa una de tales posiciones en la jugada inicial (con esa cantidad de piezas) y luego va a la jugada 25, y después a la 30, o a la 100, a la 200 o la 450 etc., no reconocería cambio alguno. No hay asidero posible, no hay capacidad de memoria para ver una linea obligada de más de 40 jugadas adelante, para obtener una posición ligerísimamente más cercana a las anunciadas para el mate. Si hace una jugada mal, entonces pierde o entabla o en el mejor de los casos eleva considerablemente el número de jugadas para el mate obligado. Y eso sin que él se de cuenta. Sin que el se pueda dar cuenta. Punto.

"No hay poder humano".
Y el poder cibernético solo ha podido dilucidar esa pequeña parte del ajedrez con un costo en tiempo y recursos tecnológicos enormes. Para pasar a una posición de solo 2 piezas más, el tiempo y el tipo de computadoras necesarios son enormemente más grandes de lo que hasta ahora pudimos confeccionar.
De hecho, no es posible técnicamente hablando, lograr una solución total del ajedrez con una colección de jugadas posibles.
Quizás se pudiera por medio de un algoritmo que demostrara que en tal posición (lo mejor sería que desde la posición inicial), por tal o cual regla matemática se supiera si ganan blancas o negras o es partida nula. Pero de que pudieramos jugar sin equívoco para lograrlo, de eso, nada.
Y es que solo con echar una ojeada a los números involucrados nos sentimos incapaces de comprender el asunto.
Hay 318,979,564,000 formas posibles de jugar los primeros 4 movimientos e ajedrez
Además, la America's Foundation for Chess encontró que había 169,518,829,100,544,000,000,000,000,000 formas de jugar los diez primeros movimientos de ajedrez.

Shannon
 Claude Shanon, Padre de la Teoría de la Comunicación

El número de Shannon, llamado así por Claude Shannon padre de la teoría de la información, que inció los programas computacionales de ajedrez, es, estimando un límite inferior en la teoría de "complejidad de juegos de variantes" en ajedrez, de 10 elevado a la potencia 120, sobre la base de unos 10 elevado a la 3 movimientos iniciales para Blancas y Negras y un juego típico que dure alrededor de 40 pares de movimientos. Shannon lo calculo como una parte de su artículo de 1950 "Programación de un ordenador para jugar ajedrez".

Shannon también estimó que el número de posiciones posibles en ajedrez, es de

64
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(32)(8 a la 2)(2 a la 6)

o aproximadamente 10 elevado a la 43. Esto incluye algunas posiciones ilegales (por ejemplo, peones en la primera fila, los dos reyes en jaque) y excluye las posiciones legales que siguen a capturas y promociones.
Tomando esto en cuenta, Victor Allis calcula un límite superior de 5 × 10 elevado a la 52 para el número de posiciones, y estima el número real en alrededor de 10 elevado a la 50.
Los resultados recientes mejoran esa estimación, demostrando una cota superior de sólo 2 elevado a la 155, que es menos que 10 a la 46,7 y mostrando un límite superior de solo 2 × 10 a la 40 en ausencia de promociones. El matemático James Grime estima que hay 10 a la 40 juegos posibles "sensibles".
Allis también estimó la "complejidad del juego-árbol de variantes" para ser por lo menos 10 a la 123 ", basado en un factor promedio de ramificación de 35 y una longitud media de juego de 80".
Como comparación, el número de átomos en el universo observable, con la que se compara a menudo, se estima que es entre 4×10 a la 79 y 4×10 a la 81.
Los seres humanos tenemos una capacidad natural para hallar patrones en la naturaleza. Con esos patrones tomamos decisiones que en el caso de la supervivencia, deben ser casi inmediatas sin mucho juicio de por medio. Es una parte de lo que llamamos intuición, y de la que ha dependido nuestra persistencia evolutiva. Sin embargo, desde que desarrollamos un repositorio de conocimientos comprobados, técnicas de cálculo y experimentación que llamamos cultura, no dependemos totalmente de la generación de esos patrones que se han demostrado erróneos en muchísimos casos o sobre-simplificadores, por decir lo menos. Para una primera etapa de mantenerse vivos, actuar con esos patrones de reconocimiento es suficiente (en la mayoría de los casos) porque se han pulido por millones de años. Pero resulta que para el nivel de reconocimiento que nuestra realidad contemporánea nos demanda, ese modo de actuar en base a patrones e ideas simples no es suficiente, sino que, además de todo es peligroso. (Hablo más de ese tópico aquí).
El ajedrez, dada su complejidad como sistema, no ha sido ajeno a esa sofisticación de su estudio, y ahora vemos que hay muchas más maneras "de matar una pulga", y que en la mayoría de los casos, solo los muy talentosos pueden manejarse como virtuosos aún sin conocer todos sus secretos. Pero como esos secretos son legión, aún esos genios de la estrategia, la combinación y la memoria son incapaces de preverlo todo.
Bienvenidos al universo donde la belleza no radica en hacer un hilo de puntos en un torneo, sino en gozar el camino de ir comprendiendo sus secretos y su escencia.

Comentarios (2) Trackbacks (0)
  1. Extraorinario articulo, no lo había visto Javier, muchas gracias por la aportación


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